Por Maria Peraza20 Oct, 20252 minutos de lectura 386 vistas
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La más reciente obra de Manuel Moyano propone una mirada irónica y poco habitual sobre el fin del mundo. Ediciones Menoscuarto presenta esta obra que mezcla personajes singulares, sucesos catastróficos y humor corrosivo en una narrativa distópica que divierte tanto como interpela.
El autor español Manuel Moyano (Córdoba, 1963) cuenta con una trayectoria literaria marcada por el relato breve y la novela de tono fantástico. Entre sus galardones destacan el Premio Tigre Juan y la finalista al Premio Herralde de Novela por El Imperio de Yegorov. Su última propuesta, El mundo acabará en viernes, confirma la capacidad del autor para conjugar imaginación, humor y reflexión.
En esta obra, Moyano reconfigura el género apocalíptico: en lugar del terror solemne y la catástrofe pura, opta por una irreverencia inteligente. Los personajes convergen en distintos escenarios —Idaho, Tel Aviv, Londres— mientras una plaga de langostas, un terremoto en Nápoles, una explosión nuclear en la India y un futuro incierto convulsionan el mundo tal como se lo conoce.
Entre los protagonistas destaca un psiquiatra literariamente ambicioso, una técnica de atrezo implicada en un evento global, un paparazzo londinense en busca de la sombra de una aristócrata fallecida y hasta personalidades históricas convertidas en caracteres insólitos (Jorge Luis Borges, Napoleón Bonaparte…). Moyano no sólo invoca al Apocalipsis, lo tematiza como un espectáculo absurdo, donde lo trascendente y lo ridículo se entrelazan.
El humor aquí no es superficial sino meticuloso: la visión de Dios como criatura lovecraftiana, la idea de un ‘Juicio Final’ convertido en un circo mediático, la innecesaria solemnidad de los héroes al borde del abismo… Todo forma parte de un relato que invita a reflexionar sobre nuestras certezas colectivas y el sentido cotidiano del desastre. El estilo narrativo se destaca por su precisión y fluidez: según la crítica, Moyano “optó por la ironía sutil y el humor que nunca cae en la grosería”.
En definitiva, El mundo acabará en viernes resulta una novela recomendable para lectores que buscan algo más que terror o fatalismo en torno al fin de los tiempos; aquí se encuentra un juego literario con lo catastrófico, una invitación a mirar lo inevitable desde una perspectiva que mezcla risa y pensamiento.
Con un estilo elegante, diálogos memorables y un detective convertido en leyenda, Raymond Chandler redefinió la novela negra del siglo XX. A través de Philip Marlowe, construyó un universo donde el crimen era solo el punto de partida para explorar la corrupción, la soledad y las contradicciones de la sociedad estadounidense.
El inminente estreno de La Odisea, la nueva superproducción de Christopher Nolan, no solo promete convertirse en uno de los grandes acontecimientos cinematográficos del año. También está provocando un renovado interés por la obra inmortal de Homero, con reediciones, nuevas traducciones y una auténtica fiebre editorial que acerca el clásico griego a miles de nuevos lectores.
Aunque su nombre no siempre ocupa el mismo lugar que otros grandes autores del suspenso, A. J. Quinnell dejó una profunda huella en la novela de acción contemporánea. Sus historias, protagonizadas por personajes moralmente complejos y ambientadas en escenarios internacionales conquistaron a millones de lectores.