A 204 años del nacimiento del célebre escritor ruso Fiódor Dostoyevski, tres de sus novelas que capturan con intensidad distintas facetas de su universo literario: desde la adicción y el riesgo en El jugador, pasando por la conspiración ideológica en Los demonios, hasta la búsqueda de identidad social y familiar en El adolescente.
Fiódor Mijáilovich Dostoyevski es uno de los grandes pilares de la novela moderna. Sus textos exploran con una intensidad poco común los dilemas del individuo frente a la sociedad, la libertad frente al determinismo, y la fe frente a la duda. En esta selección de tres de sus obras, cada novela ofrece un enfoque diferente: el vértigo del juego, el caos de la ideología y la tensión de la herencia. Juntas, crean un tríptico que no sólo muestra la diversidad del autor, sino también la coherencia de su mirada sobre la condición humana. El lector puede aventurarse en el laberinto moral, psicológico y social que define al autor, más allá de Crimen y castigo y Los hermanos Karamazov.
El jugador (1866)
En El jugador, Fiódor Dostoyevski sitúa la acción en un balneario-casino de una ficticia ciudad alemana, “Roulettenburg”, donde Alexéi Ivanovich —tutor de una familia rusa endeudada— se ve atrapado por la pasión, el deseo y la ruina financiera. Alexéi está enamorado de Polina, la hijastra del general cliente de su familia. Al mismo tiempo se deja llevar por la ruleta, convencido de que el dinero puede darle reconocimiento y salvar sus relaciones sentimentales y sociales. La novela es una mirada incisiva al juego, a la adicción y a cómo la ambición material puede corromper incluso el corazón más idealista. El hecho de que Dostoyevski la escribiera bajo presión económica y para saldar sus propias deudas le da una carga autobiográfica y dramática.
Por qué leerla
Es una novela ágil, intensa, y al mismo tiempo revela mucho del autor: la tensión entre deseo y destrucción, la dificultad de amar sin depender del vértigo del riesgo, y la ficción que espanta por lo real que resulta.
Los demonios (1872)
En Los demonios —también traducida como Los posesos— Dostoyevski ofrece una novela de gran escala, ambientada en una ciudad rusa de provincias que se convierte en un escenario de conspiración política, nihilismo, violencia intelectual y colapso moral. Los personajes centrales, como Nikolái Stavroguin y Piotr Verkhovenski, representan ideas que devoran voluntades y almas: idealismos que se vuelven destructivos, ideologías que “poseen” a los individuos. La novela es al mismo tiempo sátira social, tragedia psicológica y crítica feroz de los movimientos revolucionarios de su tiempo. Su tono es violento, radical y profundamente inquietante.
Por qué leerla
Porque es una de las obras más densas e importantes de Dostoyevski, una que lleva al límite su capacidad para explorar la condición humana colectiva, los peligros de la ideología, y la frontera entre libertad y destrucción.
El adolescente (1875)
El adolescente se centra en Arkady Makarovich Dolgoruky, hijo ilegítimo de un terrateniente, que busca encontrar su lugar, forjar su identidad y enfrentarse a la figura paterna, en un contexto de cambios sociales y tensiones entre clases. La obra aborda temas como la emancipación, el legado, la ambición de hacerse rico (“ser un Rothschild”), y también la herida que deja la pertenencia social y familiar en un país que está cambiando. Aunque ha sido considerada menor en comparación con otras grandes obras del autor, actualmente se valora como un texto rico, muchas veces subestimado, que aporta otra mirada complementaria a su obra.
Por qué leerla
Esta novela, aunque no está entre las más populares del autor, permite ver a Dostoyevski en la exploración de la juventud, del deseo de romper con el pasado, de la búsqueda de poder personal; es un puente entre su mundo más psicológico y el mundo social que lo rodea.
Un ingeniero que se inclinó por la filosofía y las letras
Fiódor Mijáilovich Dostoyevski nació el 11 de noviembre de 1821 en Moscú. Hoy, al cumplirse 204 años de su nacimiento, es válido recordar no sólo su obra, sino la intensidad de su vida: su formación como ingeniero en la Academia Militar de San Petersburgo, la disciplina a la que tuvo que atenerse, el arresto, la condena a muerte conmutada por años de exilio en Siberia, y su posterior retorno literario.
Su escritura exploró la fe, la duda, la libertad, el sufrimiento humano, la culpa y la redención. Fue un autor pionero en la psicología novelística, en la exploración del yo y de las pasiones humanas profundas.
Las novelas aquí recomendadas exhiben distintas facetas de su genio: desde la urgencia de El jugador, hasta la vastedad de Los demonios, pasando por la introspección social y juvenil de El adolescente. Son, en conjunto, una excelente puerta de acceso para adentrarse en su universo literario. Vale recordar hoy a Dostoyevski no solo como un gran literato del Siglo XIX, sino también como un testigo de su tiempo cuya obra sigue resonando con fuerza en las convulsas épocas actuales.
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