La temporada navideña inspira cada año nuevas historias que combinan tradición, humor y reflexión. Estas novelas recomendadas capturan esa atmósfera única, desde el romanticismo con aroma a canela hasta la comedia familiar bajo la nieve, y prometen ser compañeros perfectos para los días festivos.
En estas fechas de luces y reuniones familiares, la literatura ofrece un refugio perfecto para revivir la esencia de la Navidad: generosidad, nostalgia, reconciliación y, a veces, sus sombras. Cuatro libros poseídos por el espíritu festivo invitan a pausar la rutina y sumergirse en historias que evocan lo mejor —y lo más humano— de la celebración.
Estas recomendaciones combinan clásicos imperecederos con voces contemporáneas que exploran la magia de las fiestas.
El clásico que definió la Navidad moderna
Canción de Navidad, de Charles Dickens (1843, edición reciente traducida por José C. Vales), sigue siendo el relato emblemático de la temporada.
La transformación de Ebenezer Scrooge, un avaro visitado por fantasmas que le muestran su pasado, presente y futuro, critica la indiferencia social y celebra la redención a través de la generosidad. Sus páginas, ilustradas originalmente por John Leech, despiertan empatía y recuerdan que la verdadera Navidad surge del compromiso con los demás.
Humor y fantasmas en las tierras altas
Una Navidad escocesa, de Mónica Gutiérrez (2022), ofrece una lectura feelgood con toques sobrenaturales.
En un castillo escocés, el solitario Henry MacTavish convive con el fantasma de su tío Archie. La llegada de la botánica Natalia Castro altera su rutina con humor, romance y celebración del solsticio de invierno. El libro combina tradición festiva y descubrimiento personal en un tono optimista que invita a la evasión alegre.
La Navidad desde la crudeza familiar
Papá Noel duerme en casa, relato de Samanta Schweblin (incluido en Pájaros en la boca y otros cuentos), presenta una mirada oscura y precisa.
En una familia al borde del colapso, un niño espera ansioso su regalo mientras la madre se hunde en la depresión y el padre en el agobio. Con ironía y ambigüedad, Schweblin explora el desconcierto infantil ante la identidad de Papá Noel y el malestar familiar, contrastando la expectativa festiva con la realidad cotidiana.
Romance y segundas oportunidades
Todo lo que quiero eres tú, de Violeta Reed, ambienta una historia de amor en un pueblo californiano durante las fiestas.
Una escritora regresa a su lugar natal tras heredar un bed and breakfast y se reencuentra con su exnovio, un bombero que busca restaurar el lugar para reabrirlo en Navidad. El libro explora el duelo emocional, la reconciliación y la esperanza en un escenario nevado que potencia la redención sentimental.
La lectura: el tiempo libre mejor aprovechado
Estas cuatro propuestas, disponibles en librerías físicas y digitales, ofrecen opciones para todos los gustos: misterio helado, romance con final feliz, comedia desternillante o drama contenido.
Cuatro novelas publicadas en los últimos meses capturan esa atmósfera única, desde el thriller con aroma a canela hasta la comedia romántica bajo la nieve, y se convierten en compañeros perfectos para la calma de los días festivos. La Navidad, una vez más, demuestra ser el periodo más literario del año.
En 1966, Sheila Fitzpatrick, una joven investigadora australiana, llega a Moscú para acceder a archivos restringidos durante la Guerra Fría. Sus memorias narran las dificultades de la investigación bajo vigilancia constante, con anécdotas personales sobre la vida soviética posestalinista.
La historiadora francesa Cécile Desprairies enfrenta una demanda por difamación de sus propios parientes tras publicar La propagandista, una novela inspirada en la colaboración nazi de su madre durante la ocupación. Este caso ilustra cómo la ficción basada en hechos personales puede desatar conflictos legales y emocionales, y cuestiona los límites entre memoria y venganza.
A cuatro décadas de su partida, el autor mexicano sigue influyendo en la narrativa hispanoamericana con solo dos libros que capturan la desolación rural y un estilo precursor del realismo mágico. Su obra, marcada por la violencia y la ausencia, dialoga con contemporáneos como Cortázar y García Márquez en la fusión de lo real y lo fantástico.