Por Maria Peraza04 Sep, 20253 minutos de lectura 163 vistas
0 comentarios 0 me gusta
La Fundación Cultural Verónica Sención junto al Café Literario presentan un volumen colectivo que reúne reflexiones de escritores dominicanos sobre la vida y obra del Nobel colombiano, con ilustraciones inspiradas en la exposición Macondo de José Cestero.
Un tributo editorial desde el corazón cultural dominicano
La presentación del libro Gabriel García Márquez: Una mirada de escritores dominicanos fue coordinada por Verónica Sención, de la Fundación Cultural Verónica Sención, y organizada por el Café Literario. La publicación se nutre de las imágenes de la exposición Macondo en Santo Domingo 2023, creada por José Cestero, Premio Nacional de Artes Visuales 2015, quien se inspiró en Cien años de soledad para elaborar una veintena de obras visuales que acompañan y enriquecen el volumen.
Voces dominicanas entre la memoria y lo literario
Prologado por Jaime Abello Banfi, director general de la Fundación Gabo, el libro reúne 19 artículos firmados por destacados escritores dominicanos, entre ellos Juan Bosch, Abil Peralta Agüero, Carmen Imbert Brugal, Diomedes Núñez Polanco, Ofelia Berrido, Emilia Pereyra, Mateo Morrison, entre otros. Además, incluye las palabras del Embajador de Colombia en República Dominicana, Darío Villamizar, y la introducción de Verónica Sención.
Presentación simbólica y cultural
La puesta en escena tuvo lugar en la Embajada de Colombia, con momentos clave encabezados por Ofelia Berrido y Abil Peralta Agüero, quien defendió la parte pictórica del homenaje. El acto estuvo celebrado también con el apoyo de instituciones como el Banco Popular y Duransa S.A., que respaldaron la iniciativa cultural.
Un homenaje indispensable
Esta obra editorial reivindica el acto de memoria literaria como puente entre generaciones y territorios. No se trata solo de rendir tributo: sus páginas hacen eco de cómo Cien años de soledad trasciende fronteras y se reinventa desde miradas dominicanas. La combinación de ensayo, testimonio y arte visual convierte este libro en un homenaje esencial que reaviva el legado universal de García Márquez. ¿Podrán nuevas generaciones reconstruir el realismo mágico desde sus propias voces y paisajes?
En 1966, Sheila Fitzpatrick, una joven investigadora australiana, llega a Moscú para acceder a archivos restringidos durante la Guerra Fría. Sus memorias narran las dificultades de la investigación bajo vigilancia constante, con anécdotas personales sobre la vida soviética posestalinista.
La historiadora francesa Cécile Desprairies enfrenta una demanda por difamación de sus propios parientes tras publicar La propagandista, una novela inspirada en la colaboración nazi de su madre durante la ocupación. Este caso ilustra cómo la ficción basada en hechos personales puede desatar conflictos legales y emocionales, y cuestiona los límites entre memoria y venganza.
A cuatro décadas de su partida, el autor mexicano sigue influyendo en la narrativa hispanoamericana con solo dos libros que capturan la desolación rural y un estilo precursor del realismo mágico. Su obra, marcada por la violencia y la ausencia, dialoga con contemporáneos como Cortázar y García Márquez en la fusión de lo real y lo fantástico.