Por Maria Peraza02 Oct, 20253 minutos de lectura 515 vistas
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En solo unos años, la autora estadounidense se ha convertido en una voz imprescindible del romance literal moderno. Sus novelas románticas venden millones, se viralizan en plataformas como BookTok y algunas ya tienen adaptaciones cinematográficas.
Emily Henry (1991) ha recorrido un camino poco convencional hacia la fama literaria. Nacida entre Kentucky y Ohio, se formó en escritura creativa en el Hope College en 2012, mientras trabajaba distintos oficios —paseadora de perros, dependienta en tiendas de comida rápida, técnica en telecomunicaciones— , pero siempre dedicaba sus ratos libres a escribir.
Su inicio profesional fue en el género juvenil (young adult), con títulos como The Love That Split the World (2016). Pero su salto al romance adulto llegó con obras como Beach Read, que la catapultaron como una de las autoras más destacadas del romance contemporáneo.
Henry ha logrado conectar profundamente con lectores jóvenes, en especial millennials y la Generación Z, gracias a su estilo que mezcla tropos clásicos del género romántico —amistad que se convierte en amor, opuestos que se atraen, segundas oportunidades— con personajes emocionalmente complejos, conflictos internos, miedos reales y vulnerabilidades. Sus historias suelen desarrollarse en escenarios escapistas, playas, cabañas, pueblos pequeños, que funcionan como refugio para los lectores.
El fenómeno de Emily Henry no se limita al papel: BookTok ha desempeñado un papel clave en la difusión de sus libros, con lo que su alcance mundial se ha visto amplificado. Además, varias de sus novelas están siendo adaptadas para cine y televisión. Un ejemplo concreto: People We Meet on Vacation será estrenada como película por Netflix en enero de 2026.
Poeta, novelista, periodista y diplomático, Amado Nervo fue una de las voces fundamentales del modernismo hispanoamericano. Su obra evolucionó desde el romanticismo y la ornamentación modernista hacia una poesía más sencilla, íntima y profundamente espiritual.
Jorge Luis Borges fue nominado al Premio Nobel de Literatura en 15 ocasiones, pero murió en 1986 sin recibirlo. A 127 años de su nacimiento, la historia de aquella distinción esquiva sigue mezclando razones literarias, políticas, personales y, sobre todo, una formidable ironía borgiana.
A 80 años de su muerte, el insigne novelista británico permanece como una de las figuras intelectuales más fascinantes y contradictorias del siglo XX: padre de la ciencia ficción moderna, periodista, socialista, futurista y visionario, pero también un hombre de ideas polémicas y una vida sentimental tan intensa como controvertida.