El Libertador de seis naciones
A casi dos siglos de su fallecimiento, la gesta histórica de Simón Bolívar sigue siendo recordada en toda América Latina, en particular en Venezuela, su país natal, Colombia (era Nueva Granada, junto con Panamá), Ecuador —allí recibió el apoyo y las tropas del General San Martín—, Perú, Bolivia (entonces Alto Perú) y Panamá.
Sin embargo, su figura también sigue manteniendo facetas muy poco conocidas, que solo los historiadores han sabido rescatar de entre las cenizas de los siglos.
La traición a Francisco de Miranda
Simón Bolívar, en un momento clave de la lucha independentista, traicionó al Generalísimo Francisco de Miranda, precursor de la independencia venezolana. En 1812, tras el colapso de la Primera República, Bolívar arrestó a Miranda por capitular ante las fuerzas españolas y lo entregó a los realistas. Miranda murió en la prisión de La Carraca, en Cádiz, en 1816, un episodio que subraya las tensiones internas entre los líderes revolucionarios.
Su relación con la nobleza alemana
A través de su madre, María de la Concepción Palacios y Blanco, Bolívar mantenía lazos con la nobleza alemana, específicamente con la influyente familia Xedler. Esta conexión genealógica, poco mencionada en las narraciones habituales, refleja el origen aristocrático de Bolívar, quien pertenecía a una de las familias más acaudaladas de Venezuela, con extensas propiedades y negocios.

El papel salvador de "Manuelita" Sáenz
Bolívar fue conocido por sus numerosas relaciones amorosas, pero su vínculo con la ecuatoriana Manuela Sáenz destaca por un acto heroico. En 1828, en Bogotá, Sáenz ayudó a Bolívar a escapar de un intento de asesinato, distrayendo a los conspiradores mientras él huía por una ventana. Esta quiteña, apodada la "Libertadora del Libertador", se convirtió en su compañera cercana durante sus últimos años.
La audaz travesía por los Andes
En 1819, Bolívar lideró una osada marcha a través de los Andes para sorprender a las fuerzas españolas en Nueva Granada (hoy Colombia). Durante la expedición, perdió un tercio de sus tropas por el frío y el hambre, pero la velocidad del avance obligó a los realistas a abandonar la región. Esta maniobra táctica, marcada por riesgos extremos, resultó en una victoria decisiva en la Batalla de Boyacá en agosto de 1819.
El enigma del arsénico en sus restos
Análisis modernos de los restos de Bolívar revelaron trazas de arsénico, lo que inicialmente suscitó teorías de envenenamiento. Sin embargo, se determinó que este elemento era comúnmente usado en medicamentos de la época para tratar la tuberculosis, que los historiadores coinciden que ha sido la causa de su muerte a los 47 años en 1830.
Bolívar falleció en Santa Marta, Colombia, tras vivir una vida austera en sus últimos años. Había renunciado a cualquier tipo de cargo político tanto en su país, como en el que eligió para exiliarse. También había perdido gran parte de su fortuna familiar.
Con información e imágenes de:
Britannica
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