Origen y producción
La película fue comisionada por el gobierno soviético para conmemorar el vigésimo aniversario de la revolución de 1905. Originalmente, formaba parte de un proyecto más amplio titulado El año 1905, con guion de Nina Agadzhanova, pero Eisenstein decidió centrarse en el motín del acorazado Príncipe Potemkin-Tavricheski.
El rodaje comenzó en marzo de 1925 en Odesa —hoy Ucrania—, donde se encontró un buque adecuado. Eisenstein utilizó actores no profesionales, seleccionados por su genotipo o apariencia representativa de clases sociales, en lugar de estrellas del cine del momento. Se improvisaron escenas, como la tormenta inicial, y el director incorporó elementos no presentes en el guion original para intensificar el drama.

El estreno fue el 21 de diciembre de 1925 en el Teatro Bolshoi de Moscú, en una sesión ceremonial. Posteriormente, se restauró en varias ocasiones, con bandas sonoras añadidas por compositores como Edmund Meisel y Dmitri Shostakovich.
La trama en cinco actos
Estructurada como una tragedia en cinco movimientos, la cinta sigue el motín desencadenado por la comida podrida servida a la tripulación del acorazado.
1 - Hombres y gusanos
Se muestra el descontento de los marineros ante el borscht preparado con carne magullada.
2 - Drama en la cubierta
Culmina en la sublevación, liderada por el marinero Vakulinchuk, y la toma del buque.
3 - Un muerto clama venganza
El cuerpo de Vakulinchuk es expuesto en Odesa, con la intención de generar solidaridad popular.
4 - Las escaleras de Odesa
La represión brutal por parte de las tropas zaristas.
5 - Encuentro con la escuadra
Finaliza con la fraternización de la flota imperial.

La famosa secuencia de las escaleras
La escena más célebre, conocida como las escaleras de Odesa, representa la masacre de civiles desarmados por soldados cosacos. Aunque ficticia —el episodio histórico no fue tan sangriento y ocurrió en calles adyacentes—, Eisenstein la creó para simbolizar la opresión zarista.
Mediante un montaje acelerado de más de 150 planos, se genera tensión y horror: close-ups de rostros aterrorizados, soldados avanzando en ritmo implacable, y el famoso cochecito de bebé rodando por los escalones tras el asesinato de su madre.
Esta secuencia ejemplifica las teorías de Eisenstein sobre el montaje intelectual y rítmico, donde el choque de imágenes produce emociones y conceptos nuevos.

Influencia y homenajes posteriores
El acorazado Potemkin fue prohibida en varios países por su contenido revolucionario, pero admirada internacionalmente. En 1958, se la proclamó la mejor película de la historia en una encuesta en Bruselas.
Su legado perdura en el cine moderno. Un homenaje notable fue el que rindió Brian De Palma en Los intocables (1987), cuando recreó la tensión de las escaleras en una estación de tren de Chicago, con un tiroteo y un cochecito descendiendo entre balas, que finalmente es salvado in extremis por el agente Stone. Segundos antes de que comience la balacera, se observa fugazmente a unos marineros caminando por la estación, y posteriormente algunos caen víctimas de los proyectiles.

Legado centenario
Un siglo después, la obra de Eisenstein mantiene su vigencia por su maestría formal y su capacidad para evocar emociones colectivas. Más allá de su propaganda inicial, El acorazado Potemkin redefine el cine como arte de masas, donde el montaje se convierte en herramienta de expresión universal.
Esta obra maestra de Sergei Eisenstein, estrenada el 21 de diciembre de 1925, cumple un siglo como uno de los pilares fundamentales del cine mundial
Con información e imágenes de:
Britannica
IMdB
silentfilm.org
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