Este 31 de marzo de 2026 se conmemoran 341 años del nacimiento del compositor alemán cuya obra maestra del periodo barroco sigue definiendo los fundamentos de la música occidental. Desde cantatas religiosas hasta complejas fugas instrumentales, su genio compositivo y su capacidad para expresar emociones profundas lo convierten en uno de los pilares indiscutibles de la historia de la música.
Johann Sebastian Bach nació el 31 (o 21, según el calendario juliano) de marzo de 1685 en Eisenach, una pequeña ciudad de Turingia, en el seno de una familia de músicos que ya acumulaba varias generaciones dedicadas al arte sonoro. Su padre, Johann Ambrosius Bach, era músico de la corte, y su madre, Maria Elisabeth Lämmerhirt, provenía de una familia con tradición eclesiástica.
Quedó huérfano de ambos progenitores a los diez años, por lo que el joven Johann Sebastian se trasladó a Ohrdruf para vivir con su hermano mayor, Johann Christoph, quien le impartiólas primeras lecciones de clave y órgano.
En esa etapa formativa, Bach absorbió la tradición musical germánica del norte y comenzó a copiar partituras de compositores como Buxtehude y Pachelbel, un hábito que moldearía su estilo meticuloso y profundo.
Discrepancia en las fechas de nacimiento
Para el año 1685, la región de Turingia donde nació el compositor aún empleaba el calendario juliano, que acumulaba un desfase de aproximadamente diez días respecto al más preciso calendario gregoriano, introducido en 1582 por el papa Gregorio XIII para corregir el exceso de tiempo del año juliano. Así, el 21 de marzo de 1685 según el juliano corresponde al 31 de marzo en el gregoriano. Cuando los estados protestantes alemanes adoptaron finalmente el calendario gregoriano en 1700 —con la supresión de diez días—, las fechas anteriores se ajustaron retrospectivamente en la mayoría de los registros históricos, lo que explica que la fecha moderna aceptada sea el 31 de marzo, mientras que algunos documentos antiguos conservan el 21 de marzo juliano.
De todas maneras, una eminencia del arte y la cultura de la Humanidad como J. S. Bach bien merece tener dos fechas de cumpleaños.
Los años de aprendizaje y primeros empleos
A los quince años, Bach ingresó en la escuela de Lüneburg, donde perfeccionó su técnica vocal y organística mientras estudiaba latín y teología. Su primer empleo formal llegó en 1703 como violinista en la corte de Weimar, pero pronto se estableció como organista en Arnstadt y Mühlhausen. En estas ciudades, compuso sus primeras cantatas y piezas para órgano que ya revelaban su maestría técnica y su inclinación hacia la música religiosa.
En 1707 contrajo matrimonio con su prima Maria Barbara Bach, con quien tuvo siete hijos, cuatro de los cuales sobrevivieron y se convirtieron en músicos destacados.
La consolidación creativa en Weimar y Cöthen
Entre 1708 y 1717, Bach trabajó en la corte de Weimar como organista y músico de cámara del duque Wilhelm Ernst. Allí compuso numerosas obras para órgano y desarrolló su estilo barroco maduro. En 1717 se trasladó a Cöthen como Kapellmeister del príncipe Leopoldo, un periodo de relativa tranquilidad donde creó piezas instrumentales puras, como los Conciertos de Brandeburgo y las suites orquestales.
Sin embargo, la muerte de Maria Barbara en 1720 marcó un punto de inflexión personal. Un año después, Bach contrajo segundas nupcias con Anna Magdalena Wilcke, con quien tuvo trece hijos más y compartió una intensa vida familiar dedicada a la música.
Leipzig
En 1723, Bach asumió el cargo de cantor de la Iglesia de Santo Tomás en Leipzig, posición que ocuparía hasta su muerte. Allí dirigió el coro de la Thomasschule y compuso la mayor parte de su producción vocal: más de 200 cantatas, la Pasión según San Juan y San Mateo, el Magnificat y la Misa en Si menor. Paralelamente, escribió el Clave bien temperado, las Variaciones Goldberg y el Arte de la fuga, obras que exploraban las posibilidades del contrapunto y el temperamento igual.
La rutina en Leipzig combinaba obligaciones eclesiásticas con composiciones para la universidad y la nobleza local, aunque no siempre exenta de tensiones con las autoridades.
Vida familiar y últimos años
Bach fue padre de veinte hijos en total, de los cuales diez alcanzaron la adultez. Varios, como Carl Philipp Emanuel y Johann Christian, se convirtieron en compositores influyentes del periodo clásico. A pesar de una salud frágil en sus últimos años, continuó trabajando con intensidad. En 1747 visitó Potsdam, donde improvisó sobre un tema del rey Federico II de Prusia, dando origen a La ofrenda musical.
Falleció el 28 de julio de 1750 en Leipzig a causa de complicaciones derivadas de una operación ocular.
El redescubrimiento y la vigencia eterna
Aunque durante su vida Bach fue reconocido principalmente como organista virtuoso, su obra cayó en relativo olvido tras su muerte, eclipsada por las nuevas corrientes galantes. Fue el redescubrimiento en el siglo XIX, impulsado por su compatriota y admirador Felix Mendelssohn con la reposición de la Pasión según San Mateo en 1829, lo que lo elevó al panteón de los grandes compositores. Hoy, sus manuscritos y partituras siguen estudiándose y ejecutándose en todo el mundo, y su influencia se extiende desde la música clásica hasta el jazz y el rock.
En este 341 aniversario, la figura de Johann Sebastian Bach permanece como símbolo de dedicación artística y maestría técnica, un legado que continúa enriqueciendo la humanidad a través de cada nota interpretada.
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