El 19 de diciembre de 2020 partió aquel cantante conocido como Vinicio "Mambo" Franco, una de las voces más emblemáticas del merengue en República Dominicana. A cinco años de su muerte, su legado perdura en el cancionero popular con más de 450 interpretaciones que marcaron una época en la música tropical.
Inicios y trayectoria artística
Nacido el 14 de septiembre de 1933 en Puerto Plata, Vinicio Antonio Franco Rodríguez inició su carrera en 1952 en centros de diversión locales, donde se destacó como percusionista y ejecutante de güira antes de consagrarse como cantante. Su primera grabación data de 1957 con la orquesta de Antonio Morel, donde temas como "Apágame la vela" —del compositor Bienvenido Brens— se convirtieron en éxitos inmediatos y han sido versionados por múltiples artistas.
Formó parte de agrupaciones legendarias, como la Super Orquesta San José —donde actuó en televisión a través de La Voz Dominicana—, el Combo Show de Johnny Ventura, con quien grabó "Ah, yo no sé, no", y la orquesta de Rafael Solano. En etapas posteriores desarrolló una carrera solista con su propia agrupación, con la que hizo giras internacionales por varios países, como Venezuela, Curazao, Colombia, Argentina, Nueva York y Miami.
Canciones emblemáticas
El repertorio de Vinicio Franco abarca clásicos del merengue que reflejan la alegría y el ritmo característico del género. Entre sus interpretaciones más reconocidas se encuentran:
Apágame la vela, su tema insignia y uno de los merengues más versionados en el continente.
Oye nena, pieza de gran acogida popular.
Los algodones, otro éxito que resalta su estilo interpretativo.
Siña Juanica, en colaboración con la orquesta Kubaney.
Los saxofones y No te afanes tanto, ejemplos de su versatilidad en producciones de las décadas de 1970 y 1990.
Estas canciones, grabadas en sellos como Kubaney, Ansonia y Guaracha, forman parte esencial del patrimonio musical dominicano.
Legado en la música nacional
Vinicio Franco dedicó más de seis décadas al merengue, y ha sido considerado por muchos como el príncipe del merengue por su voz potente y su presencia escénica. Su partida, a los 87 años víctima del COVID-19, dejó un vacío en la escena cultural, pero su obra sigue resonando en generaciones de intérpretes y aficionados. En un país donde el merengue es expresión identitaria, el aporte de Franco permanece como referencia de autenticidad y vitalidad rítmica.
Nacido en Puerto Plata en 1931, este pianista, compositor, escritor, productor y exembajador ante la UNESCO es autor de más de un centenar de canciones que han cruzado fronteras, entre ellas el icónico Por amor, himno romántico dominicano interpretado por voces internacionales. Un legado musical que sigue vibrando en la República Dominicana y más allá.
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