La revelación de Reuters
Una investigación de la agencia internacional Reuters, publicada en marzo de 2026, sostiene haber resuelto uno de los enigmas más persistentes del arte callejero. Según el reportaje, el artista conocido como Banksy es Robin Gunningham, nacido en Bristol en 1973. El trabajo periodístico recorrió diversos escenarios donde surgieron sus intervenciones, recopiló testimonios, analizó grabaciones y siguió desplazamientos que coinciden con la aparición de sus obras.
Entre las evidencias clave figura una confesión manuscrita de un arresto ocurrido en Nueva York alrededor del año 2000 por alteración del orden público, en la que la firma revelaría “más allá de toda duda” la identidad real.
Gunningham habría utilizado posteriormente el nombre David Jones para gestionar empresas relacionadas con su obra, como Pest Control Office Ltd., encargada de autenticar piezas, y otras dedicadas a la venta de ediciones limitadas.

Antecedentes
La hipótesis sobre Robin Gunningham no es nueva. Desde 2008, algunos medios británicos, como el Daily Mail, habían señalado vínculos, aunque sin la contundencia actual. En abril de 2025, el detective español Francisco Marco, de la agencia Método 3, declaró en que Banksy correspondía a Gunningham, nacido el 28 de julio de 1974. Según sus dichos, el propio Marco rastreó movimientos económicos y societarios para establecer la conexión entre el nombre Gunningham y el esquivo artista urbano.
La investigación de Reuters también desestimó otras teorías persistentes, como la que apuntaba al músico Robert Del Naja, de Massive Attack. Los reporteros entrevistaron a docenas de personas cercanas al entorno de Banksy y analizaron archivos policiales y judiciales estadounidenses hasta entonces inéditos.
Robin Gunningham se habría casado en 2006 en Las Vegas con Joy Charlotte Millward, una exactivista, y es padre de una niña. A pesar de la fortuna acumulada por sus obras, mantiene un estilo de vida discreto y de clase media en el Reino Unido.
Desde las sombras
El anonimato ha sido parte esencial del fenómeno Banksy. Sus intervenciones ilegales de grafiti, cargadas de crítica social y política , ganaron notoriedad mundial precisamente por el misterio que las rodeaba. La agencia de representación del artista negó en 2008 cualquier vínculo con Gunningham, y calificó a las especulaciones periodísticas como rumores sin fundamento alguno.
Igualmente, algunos expertos consultados coinciden en que, aunque la autoría de las pinturas callejeras pueda trazarse ahora de forma más científica, “el mito de Banksy sobrevivirá más allá de cualquier confirmación documental”. El artista nunca ha confirmado ni desmentido públicamente estas revelaciones.

Obras emblemáticas
Entre las piezas más conocidas de Banksy destacan intervenciones como la serie de ratas, Girl with Balloon (Niña con globo) y la icónica Love is in the Bin, una obra que se autodestruyó parcialmente durante una subasta en 2018 y alcanzó los 25,4 millones de dólares. En 2022, durante la invasión rusa, confirmó en Instagram varios murales realizados en localidades ucranianas afectadas por la guerra, como Horenka.
El presunto rostro del artista
Aunque Banksy ha protegido celosamente su rostro, algunas fotografías antiguas, presuntamente de Robin Gunningham en contextos relacionados con el arte callejero, han circulado durante años.
La noticia, difundida ampliamente por medios internacionales, reabre el debate sobre hasta qué punto el anonimato forma parte inseparable de la obra de uno de los artistas urbanos más influyentes del siglo XXI. Por ahora, el propio Banksy guarda silencio.
Con información e imágenes de:
Reuters
Vanity Fair
The Hollywood Reporter