'El silencio de los inocentes': a 35 años del estreno de un clásico que revolucionó el thriller psicológico

'El silencio de los inocentes': a 35 años del estreno de un clásico que revolucionó el thriller psicológico

La película dirigida por Jonathan Demme, protagonizada por Jodie Foster y Anthony Hopkins, ganó los cinco principales Oscar y dejó una huella imborrable en el cine. Una anécdota revelada por la coprotagonista destaca cómo la distancia entre los intérpretes potenció la tensión en pantalla.


 

Su origen

La cinta, adaptación de la novela de Thomas Harris, se estrenó en Estados Unidos el 14 de febrero de 1991, aunque su debut mundial ocurrió días antes, más precisamente el 30 de enero. Con un presupuesto modesto, recaudó más de 272 millones de dólares —unos 650 millones de la actualidad— y se convirtió en la tercera película en la historia en ganar los Oscar a Mejor Película, Director, Actor, Actriz y Guion Adaptado.

 

La tensión que trascendió la pantalla

Jodie Foster, quien encarnó a la agente Clarice Starling, confesó en una entrevista en 2016 que nunca habló con Anthony Hopkins durante todo el rodaje. La actriz explicó que la interpretación de Hopkins como Hannibal Lecter le generaba un miedo real que la llevaba a evitar cualquier contacto con él fuera de cámara.

 

Clarice-Starling-Jodie-Foster
 

Foster relató que, desde el primer día de lecturas del guion, la presencia del actor la intimidó profundamente. "No, nunca hablé con él. ¡Daba miedo!", recordó. Debido a la duración de las escenas, Hopkins era encerrado al inicio de cada jornada, lo que facilitó la separación. Así transcurrió toda la filmación sin que intercambiaran una conversación real.

La conexión entre ambos se limitaba a miradas a través del objetivo de la cámara, una dinámica descrita por Foster como "una forma muy extraña de conectar". Esta distancia no fue una estrategia premeditada, pero resultó beneficiosa para la atmósfera opresiva de la película.

 

El emotivo encuentro final

Al llegar al último día de rodaje, Hopkins se acercó a Foster. En ese momento, a la actriz se le saltaron las lágrimas y le confesó: "¡Te tenía mucho miedo!". La respuesta de Hopkins fue inmediata: "¡Yo te tenía miedo!". Ese abrazo marcó el primer acercamiento real entre ambos, lo que dejó claro que la intensidad de sus personajes había creado una insospechada barrera entre ellos.

 

Hannibal-Lecter
 

Esta anécdota ilustra cómo el compromiso de los actores con sus roles elevó la calidad de la obra. La química entre Clarice y Lecter, cargada de inteligencia, vulnerabilidad y pavor, se nutrió precisamente de esa separación tras las cámaras.

La película sigue disponible en diversas plataformas y continúa siendo referente del género, gracias en parte a detalles como este que humanizan a sus creadores y explican su intensidad.

 

 

 

 

Con información e imágenes de:

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