La muerte de Sonny Rollins, a los 95 años, marca el final simbólico de la generación dorada del bebop y del jazz moderno. Dueño de un sonido monumental y de una imaginación inagotable, fue uno de los grandes arquitectos del saxofón tenor en el siglo XX.
Ell jazz perdió a una de sus figuras más monumentales. El legendario saxofonista Sonny Rollins falleció el lunes 25 de mayo de 2026 a los 95 años en su residencia de Woodstock, Nueva York, según confirmó su representante Terri Hinte. Considerado durante décadas como “el coloso del saxofón”, Rollins era uno de los últimos gigantes vivos de la edad de oro del jazz.
Su muerte llega apenas horas antes del centenario del nacimiento de Miles Davis, una coincidencia que muchos aficionados al jazz han interpretado como el cierre definitivo de una era irrepetible de la música estadounidense.
Convirtió la improvisación en arte total
Nacido en Harlem el 7 de septiembre de 1930, Theodore Walter Rollins creció rodeado de música en uno de los barrios más vibrantes de Nueva York. Desde muy joven quedó fascinado por las grabaciones de Charlie Parker, Coleman Hawkins yLester Young , figuras fundamentales en la evolución del saxofón tenor.
Aunque inicialmente estudió piano, pronto encontró en el saxo su verdadera voz artística. A finales de los años 40 ya era considerado uno de los jóvenes prodigios del bebop neoyorquino.
Su estilo combinaba un tono robusto y poderoso con una creatividad melódica prácticamente inagotable. Rollins podía improvisar durante minutos enteros sin perder coherencia narrativa, e ir construyendo solos que parecían verdaderas composiciones instantáneas.
Álbumes como Saxophone Colossus, Tenor Madness, Way Out West y Freedom Suite terminaron convirtiéndose en pilares esenciales de la historia del jazz moderno.
Su relación musical con Miles Davis
Durante los años 50, Sonny Rollins mantuvo una relación artística y amistosa con Miles Davis , con quien compartió grabaciones fundamentales para el desarrollo del hard bop.
Ambos músicos admiraban mutuamente su capacidad de innovación. Miles veía en Rollins —apenas cuatro años más joven— a uno de los improvisadores más audaces de su generación, mientras que Sonny encontraba en Davis un mentor carismático, capaz de empujar el jazz hacia territorios desconocidos.
Rollins participó en sesiones históricas junto al trompetista y formó parte de aquella extraordinaria generación que redefinió el jazz moderno tras la Segunda Guerra Mundial.
Sobreviviente de una generación irrepetible
La trayectoria de Sonny Rollins estuvo entrelazada con algunos de los nombres más gigantescos de la historia del jazz. Compartió escenarios y estudios con John Coltrane , Dexter Gordon , Charlie Parker , Lester Young , Thelonious Monk , Dizzy Gillespie y Max Roach , entre muchos otros.
Con el paso del tiempo, Rollins terminó siendo visto como el último gran representante vivo de aquella generación dorada del bebop. En los últimos años era frecuente que críticos y aficionados lo describieran como “el último coloso”.
Su fallecimiento tiene además una enorme carga simbólica: desaparece uno de los últimos vínculos directos con la época en que el jazz dominaba la vanguardia musical mundial.
Pausa para volver mejor
Uno de los episodios más célebres de su vida ocurrió a finales de los años 50, cuando decidió retirarse temporalmente de los escenarios porque sentía que debía perfeccionar su sonido.
Durante meses practicó en solitario bajo el puente Williamsburg de Nueva York para no molestar a sus vecinos. Aquella historia se volvió casi legendaria dentro del mundo del jazz y dio origen posteriormente al álbum The Bridge.
Ese perfeccionismo obsesivo definió toda su carrera. Incluso en sus últimos años seguía hablando de la música como un proceso espiritual y de búsqueda interior.
Una influencia inmensa más allá del jazz
Además de su obra como líder, Rollins dejó huella en generaciones posteriores de saxofonistas y músicos de todos los géneros. Su capacidad para transformar melodías sencillas en complejas aventuras improvisadas lo convirtió en una referencia obligatoria para innumerables artistas.
También trabajó en cine, compuso música para películas y colaboró incluso con bandas de rock. Su saxofón puede escucharse en temas de The Rolling Stones , lo que demuestra que su influencia trascendía ampliamente las fronteras del jazz.
El silencio después del último solo
Sonny Rollins se retiró definitivamente de los escenarios en 2014 debido a problemas respiratorios, aunque continuó siendo una figura reverenciada por músicos y aficionados de todo el mundo.
Con su muerte desaparece no solo uno de los mayores saxofonistas de todos los tiempos, sino también una de las últimas voces directas de la era que transformó el jazz en una de las expresiones artísticas más sofisticadas del siglo XX.
El eco de su saxofón, poderoso y melancólico, seguirá resonando como el sonido de toda una época.
De estrella juvenil de Hollywood a referente mundial en la lucha contra el Parkinson, el actor norteamericano ha forjado una historia de éxito, resiliencia y compromiso humano. Hoy cumple 65 años y su legado ya ha trascendido ampliamente la pantalla.
Geddy Lee y Alex Lifeson iniciaron en Los Ángeles la esperada gira 'Fifty Something', que marca el regreso de Rush con Anika Nilles en la batería. La emoción, los homenajes a Neil Peart y un repertorio de clásicos de la banda hicieron de la noche un acontecimiento histórico para el rock.
La 27ma edición del Santo Domingo Jazz Festival arranca este 4 de junio en Casa de Teatro, con una cartelera que reunirá durante dos meses a destacados músicos nacionales e internacionales en uno de los eventos más emblemáticos del jazz dominicano.