Inicios en Cambridge
David Jon Gilmour nació el 6 de marzo de 1946 en Cambridge, Inglaterra, hijo de un profesor de zoología en la universidad local y una maestra que también trabajaba como editora de cine. Desde temprana edad, mostró interés por la música, y cuando a los 13 años recibió su primera guitarra, empezó a aprender a tocarla con un disco instructivo de Pete Seeger.
En su adolescencia, asistió a la Perse School, donde conoció a Syd Barrett y Roger Waters, futuros compañeros en Pink Floyd.
A mediados de los años 60, Gilmour intentó ganarse la vida como músico callejero en España y Francia junto a amigos, pero el esfuerzo no valió de mucho y terminó hospitalizado por malnutrición. Antes de unirse a bandas profesionales, tocó en grupos locales como Bullitt, lo que le permitió perfeccionar su técnica en la guitarra.

La llegada a Pink Floyd
En 1967, Gilmour fue invitado a integrarse a Pink Floyd para apoyar a Syd Barrett, cuyo estado mental, lamentablemente, se deterioraba. En principio, actuó como guitarrista rítmico, pero pronto asumió el rol principal tras la salida de Barrett en 1968. Su incorporación marcó un giro en el sonido de la banda, ya que empezó a incorporar emotivos solos de guitarra traídos del blues que definieron canciones hoy ya legendarias.
Con Gilmour al frente junto a Waters, Mason y Wright, Pink Floyd evolucionó hacia el rock progresivo, con obras maestras como The Dark Side of the Moon en 1973, que se convirtió en uno de los álbumes más vendidos de la historia. Su voz y guitarra destacaron en temas como "Time" y "Money", que contribuyeron al éxito global de la agrupación.

Éxitos con la banda
Durante los años 70 y 80, Gilmour coescribió y cantó en álbumes clave como Wish You Were Here (1975), un tributo a Barrett, y The Wall (1979), que exploraba temas de aislamiento y fama. Su solo en "Comfortably Numb" se considera uno de los más influyentes en la historia del rock.
Pero como suele suceder en las grandes bandas, tras ciertas tensiones internas, Waters dejó la banda en 1985 y Gilmour asumió el liderazgo. Nació así una nueva etapa de Pink Floyd cuyo sonido se reflejaría en los dos álbumes siguientes: A Momentary Lapse of Reason, de 1987, y The Division Bell, publicado en 1994.
La banda realizó giras de alcance global, con el característico despliegue de luces e imágenes en el escenario, y llegó a su clímax en el año 2005 para el concierto Live 8. Años después, en 2014 la banda lanzó The Endless River, su 15to y último album, con segmentos antiguos del tecladista Rick Wright —quien había fallecido en 2008— en 18 canciones instrumentales.
David Gilmour —con su ya icónica Stratocaster— tuvo decisiva influencia en Pink Floyd, banda que llegó a vender millones de discos y fue inducida al Salón de la Fama del Rock en enero de 1996.

Carrera solista y colaboraciones
Paralelamente, Gilmour desarrolló una carrera en solitario, en la que debutó con un álbum homónimo en 1978, seguido de About Face en 1984. En las décadas siguientes, publicó On an Island (2006), Rattle That Lock (2015) y Luck and Strange (2024), en el que explora sonidos más introspectivos y blues. Colaboró con artistas como Paul McCartney, Pete Townshend y Kate Bush, a quien ayudó a lanzar su carrera.
Sus giras solistas, como la de 2006 y 2015-2016, incluyeron presentaciones en escenarios históricos como Pompeya, y han sido grabadas en documentales.
Proyectos actuales
Sin que parezca importarle mucho su edad, en los últimos años, Gilmour ha mantenido su actividad, con giras en 2024-2025 para promocionar su álbum más reciente y participando en eventos como la celebración del 50 aniversario de Wish You Were Here junto a Noel Gallagher.

En 2026, se planean actualizaciones sobre un posible nuevo álbum y tour. Su influencia perdura, con un estilo que prioriza notas sostenidas y emotivas sobre velocidad. David Gilmour es, sin duda alguna, uno de los mejores guitarristas de la historia del rock.
Con información e imágenes de:
davidgilmour.com
Britannica
Rolling Stone
Neptune Pink Floyd